La primavera en los viñedos de Espadán
En el Parque Natural de la Sierra de Espadán, en Azuébar, la viña sigue el ritmo que marca la naturaleza. Tras los meses más fríos del invierno, cuando la tierra comienza a templarse y los días se alargan, en Dominio de Rodeno se inicia una de las fases más importantes del ciclo de la vid: su despertar.
La primavera marca el inicio de todo. Es una época de transición y renovación, donde el característico suelo de piedra arenisca roja contrasta con el blanco de los almendros en flor y los primeros brotes verdes que empiezan a aparecer en las viñas. Este paisaje, lleno de vida y color, no solo es visualmente espectacular, sino que también anticipa cómo será la próxima cosecha. Cada pequeño cambio en la planta es una señal de lo que vendrá meses después en la vendimia.
El lloro: la primera señal del despertar de la vid
El primer indicio de que la vid vuelve a la actividad es el conocido como “lloro”. Este fenómeno comienza generalmente en marzo, tras la poda de invierno. Cuando la temperatura del suelo aumenta, la savia empieza a moverse desde las raíces hacia las partes aéreas de la planta. En ese momento, en los cortes de la poda aparecen pequeñas gotas transparentes, como si la planta estuviera llorando. Este proceso es totalmente natural y es una señal muy positiva: indica que la vid está viva, activa y preparada para comenzar un nuevo ciclo vegetativo. Es, en cierto modo, el primer latido del año en el viñedo.
El desborre: el nacimiento de los primeros brotes
Tras el lloro llega el desborre, una fase clave en la que comienzan a surgir los primeros brotes. Las yemas, que han permanecido dormidas durante todo el invierno, se hinchan y se abren, dejando ver la conocida “punta verde”.
Este es el primer crecimiento visible de la planta y uno de los momentos más delicados del año. Las condiciones climáticas juegan un papel fundamental: una helada tardía o un exceso de lluvia pueden dañar estos brotes y comprometer seriamente la producción. Por eso, durante este periodo, el viñedo requiere especial atención, observación y respeto por los tiempos de la naturaleza.
La floración y el cuajado
A medida que avanza la primavera hacia los meses de mayo y junio, la vid entra en una de las fases más decisivas de su ciclo: la floración y el cuajado.
Durante la floración, la planta desarrolla pequeñas flores blancas. Para que este proceso se produzca correctamente, es necesario que se den condiciones climáticas favorables: temperaturas suaves, baja humedad y poco viento. Si el clima acompaña, se produce la fecundación y comienza el cuajado, momento en el que esas flores se transforman en los futuros granos de uva.
Un cuajado exitoso es clave para la calidad de la cosecha. De él dependerá el equilibrio entre acidez y azúcar, así como el desarrollo de los aromas que más adelante definirán el carácter del vino. Es un proceso silencioso, pero determinante.
Una filosofía biodinámica
En Dominio de Rodeno apostamos por una filosofía basada en la mínima intervención y el máximo respeto por el entorno. Entendemos que la viña forma parte de un ecosistema vivo y que nuestro papel es acompañar, no forzar.
Nuestro trabajo se basa en tres pilares fundamentales:
- Biodiversidad: Fomentamos la convivencia entre la flora silvestre y las cepas, creando un entorno equilibrado que fortalece la salud del viñedo.
- Tratamientos naturales: Utilizamos compost orgánico procedente del propio entorno e infusiones de plantas, evitando el uso de productos químicos.
- Trabajo manual: Adaptamos cada labor al momento exacto del ciclo de la planta, respetando sus tiempos y necesidades.
Primavera en cada botella
Cada botella de vino es el resultado de todo este proceso. Desde el “lloro” inicial hasta la aparición de los primeros brotes, pasando por la floración y el cuajado, la primavera deja su huella en cada uva.
Por eso, cuando pruebas un vino de Dominio de Rodeno, no solo estás degustando un producto, sino el reflejo de un ciclo natural cuidado con paciencia y respeto por la tierra. Cada sorbo expresa la esencia de la Sierra de Espadán y la vida que renace en ella.
Te invitamos a descubrir nuestros vinos y a conocer cómo la tierra, el clima y el tiempo se transforman en una experiencia para disfrutar copa a copa.